Budapest no únicamente por tener balenearios es una gran metrópolis, sino también porque dispone de grutas que se puede visitar. Las dos cosas naturalmente tienen interelación: estas grutas fueron cavadas durante miles de años por las aguas termales. Hoy en día, entre las 200 (!) grutas conocidas que se encuentran por debajo de Budapest cuatro son visitables. Las cuatro ofrecen un espectáculo muy particular: además de tener un frescor durante el verano, sirven también para que el visitante se dé cuenta: no somos más que un granito de polvo en la sombra de la naturaleza que contabiliza el tiempo en decenas de miles de años.
LA GRUTA DEL PALACIO REAL
(distrito I., C/Úri no. 9. www.labirintus.com) En una gruta de carst siempre gotea el agua – esta tampoco es una excepción. La temperatura es de 14ºC, la humedad alrededor del 90 por ciento. Por debajo del Barrio del Palacio Real hay un sistema de grutas de 10 kilómetro de longitud. Las cabinas de la gruta con agua termal hace medio millón de años servían simultáneamente de refugio y campo de caza para el hombre primitivo. Estas cabinas de forma esférica más tarde, en la época de los turcos fueron interconectadas entre sí y con los sótanos de las casas del Barrio del Palacio Real, con objetivos bélicos y económicos, de modo que en el interior del Monte que alberga al Palacio Real se había formado un verdadero laberinto. Las muchas grutas separadas fueron unidas por los turcos para objetivos militares. En los años de alrededor de 1930 se completaba y se terminaba la construcción simétrica de los caminos entre los sótanos cavados en las rocas: ahí se había creado un refugio para diez mil personas. Esto realmente era necesario, como se vió más tarde: miles de personas pasaron ahí el período del sitio entre 1944 y ’45. Se dice que durante un período hasta el cartero le llevaba ahí las cartas a las familias. Hoy, con el nombre de „Laberinto”, se puede visitar una zona de aproximadamente 4000 metros cuadrados.
(Horario: de 9.30 a 19.30.)
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CAPILLA EN LA ROCA
(distrito XI. plaza Szt. Gellért) La gruta del monte de Gellért, llamada también Gruta de San Esteban, tiene su entrada a 25 metros por encima del nivel del río Danubio. Entre los años 1925 y ’26 abrieron nuevos pasillos mediante explotación y convirtieron la capilla en un templo, tomando el modelo de la Gruta de Lourdes. Luego de la construcción del monasterio de la orden de los Pablos, se creó también un paso interno. Desde ahí la historia por un largo período es muy triste: en el año de 1951 en una sola noche el templo fue destruído y la entrada amurallada so pretexto de seguridad. Más tarde se creó en su lugar un observatorio de aguas de carst y luego un almacen. 1992 volvieron a abrirla como capilla.
LA CUEVA DE PÁLVÖLGY
(distrito II. c/Szépvölgy, no. 162. Tel: 325-9505) La segunda cueva más grande de Hungría, que hoy tiene una longitud visitable de 14 kilómetros, fue descubierta casualmente. Según la tradición oral, en el mes de junio de 1904 se rompió el suelo por debajo
de una oveja que pasteaba al borde del patio de una mina. El hijo del administrador de la mina que acudía a la ayuda del animal, un tal János Bagyura se dió cuenta que la cavidad tiene también una continuación. Hasta el año 1910 la visitaban entusiastas aficionados, ellos descubrieron el primer tramo de 1 kilómetro. La gruta se hizo famosa más bien por sus estalagmitas, aunque son mucho más características sus altos pasillos de tipo falla, los grandes desniveles y las formas esféricas producidas por las aguas termales. Su renovado trayecto de excursiones de 500 metros de largo ofrece muchas emociones: nos conduce al mundo estancado e invariable desde hace miles de años de las estalagmitas de cuentos infantiles y de formas rocosas especiales, donde hasta la temperatura es invariable: durante todo el año está alrededor de 11 Cº. Durante la excursión en la gruta se puede admirar variables piedras de estalagmitas, brillantes cristales de cuarzo y huellas de antiquísimos caracoles. (Horarios: durante todo el año de las 10 a las 16 horas, con excepción los lunes, solo visitas con guía. Los grupos salen a cada hora y 15 minutos.)
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LA GRUTA DE SZEMLŐHEGY
(distrito II. c/Pusztaszeri no. 35. Tel: 325-6001) En el otoño de 1930, sacando piedras de una pedrera en la que hoy es la calle Barlang no. 10 que se encuentra junto a la calle Zöldmáli se encontró un agujero estrecho y profundo. Los investigadores avisados por el propietario del terreno se dieron cuenta de que el material de las rosas de madera que cubren abundantemente las paredes de la cueva no es del calcito conocido de las estalagmitas, sino aragonito que se precipita de las aguas calientes. Esto, además de la presencia de los cristales de yeso comprobó la procedencia de aguas termales de la gruta. Luego de varias décadas de investigaciones y ampliaciones la gruta fue abierta para el público en 1986. Hoy de la gruta explorada de 2 kilómetros de longitud es visitable un tramo iluminado de 300 metros. A los niños les gustan especialmente las formas que se parecen a los animales y la llamada sala de „Blancanieve y los siete enanos” . Desde 1990 hay también tratamiento terapeútico en la cueva: la pureza del agua se iguala a la pureza del agua de los balnearios en altas montañas. La humedida relativa es de cerca de 100 %, lo que es muy beneficioso y el contenido de polvo del aire es una minúscula parte del del aire del exterior. Esta pureza se restablece aproximadamente 30 minutos después de la salida de los visitantes. (Horarios: todos lod días, con excepción al martes, con guía. Los grupos salen a cada hora exacta)
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